Resumen: Una comisión independiente confirmó la muerte de 1.426 personas en la costa mediterránea de Siria durante ataques ocurridos en marzo de 2025. La mayoría de las víctimas eran civiles y no murieron en enfrentamientos militares, sino que fueron asesinadas fuera de esos combates. Esto ocurrió tras los ataques de grupos vinculados al derrocado régimen de Al Asad, especialmente en las provincias de Tartus y Latakia.

Las investigaciones identificaron a casi 300 sospechosos de participar en violaciones y asesinatos, tras recopilar testimonios e imágenes. La comisión aclaró que, aunque hubo muchas violaciones a los derechos humanos, estas no fueron sistemáticas, sino que dependieron del grupo o individuo. También destacó que en ese momento las nuevas fuerzas armadas aún estaban desorganizadas.
Estas masacres ocurrieron poco después del fin del régimen de Al Asad, en medio de un proceso de transición política muy complejo. A pesar de los riesgos, el comité logró acceder a los lugares afectados y mantener el trabajo de campo, lo que le otorgó cierta credibilidad tanto a nivel nacional como internacional.
Nota Completa
La comisión independiente encargada de investigar las masacres ocurridas el pasado marzo en la costa mediterránea siria anunció este martes que han podido confirmar la muerte de 1.426 personas, la mayoría de ellas en asesinatos cometidos al margen de las operaciones militares ordenadas.
«Si bien es probable que entre los muertos hubiera varios remanentes del régimen, el comité cree que la mayoría de los asesinatos ocurrieron fuera o después del fin de las operaciones militares», dijo en una rueda de prensa en Damasco el portavoz de la comisión, Yasser al Farhan.

A comienzos de marzo, facciones vinculadas al derrocado régimen de Al Asad lanzaron una serie de ataques contra objetivos gubernamentales en las provincias occidentales de Tartus y Latakia, donde posteriormente se denunció la muerte de cientos de miembros de la minoría alauita, a la que pertenece el expresidente.
Organizaciones por los derechos humanos y activistas locales habían denunciado que buena parte de las víctimas perdieron la vida en medio del caos desatado tras la llegada de las fuerzas gubernamentales a la zona para responder a los ataques de los partidarios de Al Asad.
«Unos 200.000 integrantes de facciones armadas se dirigieron a la costa para retomarla y, a partir del viernes 7 de marzo, los remanentes atacaron con sus armas convoyes militares y coches civiles. Esto resultó en asesinatos y abusos durante los días 7, 8 y 9 de marzo de 2025″, confirmó el portavoz del equipo investigador.
Desglose de cifras
La comisión, que visitó más de una treintena de lugares y escuchó casi un millar de testimonios durante las pesquisas, precisó que entre las víctimas hay 238 miembros de las fuerzas gubernamentales que fallecieron a manos de hombres armados afiliados al antiguo Ejército de Al Asad.
La mayoría de los restantes son civiles, entre ellos 90 mujeres y algunos exsoldados del anterior régimen que ya habían arreglado su estatus con las nuevas autoridades del país, apuntó Al Farhan.
Por otro lado, el equipo pudo identificar a 298 personas sospechosas de haber participado en las «violaciones» cometidas durante el transcurso de los hechos, algo que hizo a petición del Ministerio de Defensa y analizando imágenes en las que aparecen los perpetradores.
«El comité identificó a individuos y grupos asociados con ciertas formaciones y facciones militares entre las fuerzas participantes. El comité cree que estos individuos y grupos violaron órdenes militares, y son sospechosos de cometer violaciones contra la población civil», reconoció el portavoz.
«Comportamientos dispares«
Sin embargo, Al Farhan defendió que de los relatos de los testigos se desprende cómo hubo «comportamientos dispares» entre los diferentes grupos participantes e incluso a nivel individual, lo que les lleva a creer «que las violaciones, si bien generalizadas, no fueron sistemáticas».
Además, destacó que en el momento de los acontecimientos la integración de las distintas facciones armadas en las filas del Ministerio de Defensa era en algunos casos todavía «meramente formal», sin haberse organizado o «completado» la nueva estructura.
Las masacres en la costa mediterránea tuvieron lugar tres meses después del derrocamiento de Al Asad, lo que rompió con más de medio siglo de su familia en el poder y desató un proceso de transición que se estima tomará años en completarse del todo.
«Pese a los desafíos y riesgos de seguridad que rodeaban los lugares de trabajo de la comisión debido a la presencia de remanentes del régimen, esta continuó desempeñando sus funciones sobre el terreno, con un acceso adecuado a los lugares de los hechos y a las residencias de los testigos», subrayó el portavoz.
«Se ganó un grado razonable de credibilidad ante las familias de las víctimas y las partes internacionales pertinentes«, concluyó.





Deja un comentario