Resumen: Jair Bolsonaro solicitó su absolución ante la Corte Suprema de Brasil por falta de pruebas en el juicio que enfrenta por un presunto complot golpista para impedir la investidura de Luiz Inácio Lula da Silva en 2022. La defensa asegura que el exmandatario nunca intentó obstaculizar la transición de gobierno y que las acusaciones se basan en “ilaciones e interpretaciones distorsionadas”.
El principal testimonio en su contra es el de Mauro Cid, exedecán de Bolsonaro, quien declaró haber participado en reuniones donde se discutió un decreto para anular las elecciones. La defensa pidió anular su acuerdo de colaboración con la Fiscalía, alegando que no existen evidencias sólidas que respalden las imputaciones de delitos como golpe de Estado, abolición del Estado Democrático de Derecho y asociación armada para delinquir.
Además de Bolsonaro, otros 33 exfuncionarios y aliados son procesados, entre ellos varios exministros y militares de alto rango. El juez Alexandre de Moraes prevé convocar a la audiencia final del juicio en septiembre. Bolsonaro cumple prisión domiciliaria por violar restricciones judiciales, mientras que el general Walter Braga Netto, exministro y excompañero de fórmula, es el único de los acusados en prisión preventiva.
Nota Completa
⚖️
El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro solicitó este miércoles su absolución ante la Corte Suprema por falta de pruebas de los cinco delitos por los que es juzgado, negó haber participado en un complot golpista y dijo que las acusaciones en su contra son absurdas.
El líder ultraderechista pidió que se declare su inocencia en el alegato final que entregaron sus abogados al Supremo Tribunal Federal (STF), en el marco del proceso que se le sigue por golpismo y por el quelo pueden condenar a unos 40 años de prisión.
«No hay cómo condenar a Jair Bolsonaro con base en las pruebas producidas en los autos, que demostraron que él determinó la transición (de Gobierno), evitó el caos con (las protestas de) los camioneros y le dijo a sus electores que el mundo no acabaría el 31 de diciembre (con el fin de su Gobierno)», asegura el documento enviado a la Corte Suprema.

Al exmandatario y militar retirado lo acusan de haber liderado un complot con militares y altos funcionarios de su Gobierno para intentar evitar la investidura del progresista Luiz Inácio Lula da Silva, quien lo derrotó en las elecciones presidenciales de 2022.
La defensa alega «falta de pruebas»
«En ningún momento Jair Bolsonaro practicó cualquier conducta que tuviera por finalidad impedir o dificultar la toma de posesión del entonces presidente electo. Por el contrario, siempre defendió y reafirmó la democracia y el Estado de Derecho», asegura el documento.
La defensa pide la absolución del acusado por «falta de pruebas» y porque «no hay configuración de crimen» en los hechos descritos por la Fiscalía, cuya acusación, agrega el texto, esta «basada en ilaciones e interpretaciones distorcionadas».
En los alegatos finales, la defensa solicitó la anulación del acuerdo de cooperación judicial que la Fiscalía le ofreció al antiguo edecán de Bolsonaro, el teniente coronel Mauro Cid, por el que el excolaborador admitió su culpa y denunció a sus supuestos cómplices a cambio de una reducción de la condena.

El testimonio de Mauro Cid, en el que dijo haber participado en reuniones en la Presidencia en las que se analizó un proyecto de decreto para anular las elecciones, se considera como la principal prueba contra Bolsonaro.
«La verdad es que las imputaciones de la Fiscalía contra el expresidente no encuentran respaldo ni en la lógica ni en las pruebas de los autos», reiteraron los abogados.
El juicio contra Bolsonaro y algunos de sus colaboradores
Además de Bolsonaro, a 33 de sus entonces colaboradores y aliados los acusan de incurrir en delitos como golpe de Estado, intento de abolición del Estado Democrático de Derecho, asociación armada para delinquir, daño calificado al patrimonio público y deterioro del patrimonio público.
La defensa de exjefe de Estado entregó sus alegatos finales a pocas horas de concluir el plazo que tenía la defensa, que vence a la medianoche de este miércoles, y cumplió con la última fase del proceso antes de que el juez instructor, Alexandre de Moraes, convoque a la audiencia final del juicio.
La expectativa es que esa audiencia se programe para septiembre, al menos para el expresidente y para siete de los principales acusados, que integran el llamado «núcleo político» de los imputados.
En julio pasado, en su alegato final, la Fiscalía solicitó la condena de estos ocho procesados por considerar que existen pruebas suficientes de los delitos que se les imputan.
Además de Bolsonaro y de Mauro Cid, los principales acusados son los exministros de la Presidencia, general de la reserva Walter Braga Netto; del Gabinete de Seguridad Institucional, general de la reserva Augusto Heleno Ribeiro; de Defensa, general Paulo Sergio Nogueira, y de Justicia, Anderson Torres.
El único que espera el juicio en prisión es Braga Netto, quien fue candidato a vicepresidente en la fórmula liderada por Bolsonaro, mientras que el exmandatario se encuentra en prisión domiciliaria.
La prisión en una residencia la determinó De Moraes hace dos semanas, luego de que Bolsonaro violara diferentes restricciones que le había impuesto, como la de no enviar mensajes por sus redes sociales o por las de terceros.
⚖️⚖️⚖️





Deja un comentario