Resumen: Estados Unidos confirmó dos casos de gusano barrenador del Nuevo Mundo en Texas, los primeros registrados en el estado en 60 años. La detección llevó a las autoridades a establecer una zona de control de 20 kilómetros y a declarar el estado de desastre.
La reacción internacional fue inmediata. Canadá suspendió el ingreso de ganado proveniente de Texas para evitar la propagación de la plaga, mientras continúan los controles sanitarios y la investigación de nuevos casos sospechosos.
Nota Completa
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La detección de dos casos de gusano barrenador del Nuevo Mundo en Texas encendió las alarmas sanitarias en Norteamérica y provocó la primera reacción comercial. Canadá suspendió temporalmente el ingreso de ganado procedente de ese estado luego de que las autoridades estadounidenses confirmaran la presencia del parásito en dos terneros ubicados cerca de la frontera con México.
La preocupación excede a los animales afectados. Texas es el principal estado productor de ganado bovino y carne vacuna de Estados Unidos, por lo que cualquier problema sanitario tiene impacto potencial sobre una de las cadenas ganaderas más importantes del continente. Además, se trata de la primera detección de la plaga en el estado en seis décadas, luego de años de programas de erradicación y control.
El primer caso fue identificado en un ternero de tres semanas en la localidad de La Pryor, a unos 48 kilómetros de la frontera mexicana. Dos días después apareció un segundo caso en el condado de Zavala, a unos nueve kilómetros del primero, mientras las autoridades continuaban investigando otros reportes sospechosos en la misma región.
Cuarentenas, controles y cierre de fronteras
La respuesta sanitaria fue inmediata. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estableció una zona de control de 20 kilómetros, implementó cuarentenas, restricciones de movimiento y tareas de vigilancia epidemiológica. Paralelamente, el gobernador Greg Abbott declaró el estado de desastre y advirtió que la situación podría extenderse durante todo el verano.
Canadá, por su parte, prohibió temporalmente el ingreso de bovinos y equinos que hayan permanecido en Texas durante los 21 días previos al cruce de frontera. La medida busca evitar la propagación de una plaga que puede resultar letal para los animales si no es tratada a tiempo. Las hembras de la mosca depositan huevos en heridas abiertas y, una vez que nacen, las larvas se alimentan de tejido vivo, provocando lesiones severas.
Más allá de los dos casos confirmados, el episodio vuelve a poner en evidencia el impacto económico que pueden generar los problemas sanitarios en la producción animal. Antes de que existiera una expansión masiva de la enfermedad, ya aparecieron restricciones comerciales, controles extraordinarios y mayores costos para el movimiento de ganado, en una de las regiones ganaderas más importantes de América del Norte.
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