Resumen: Los países BRICS+ avanzan en una estrategia de integración agrícola que busca responder a desafíos como el cambio climático, la volatilidad de los mercados, la escasez de agua y el aumento de los costos productivos. El bloque propone fortalecer el comercio interno, impulsar la innovación tecnológica y mejorar la resiliencia de los sistemas alimentarios.
India emerge como uno de los principales impulsores de esta agenda, con una producción récord de 376,56 millones de toneladas de granos, más de 7.000 startups vinculadas al agro y avances en edición genética, digitalización y agricultura de precisión.
Nota Completa
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La agricultura mundial enfrenta una combinación de desafíos que hace apenas una década parecían aislados y hoy aparecen de manera simultánea: cambio climático, escasez de agua, aumento del costo de los insumos, pérdida de biodiversidad, conflictos geopolíticos y volatilidad de los mercados. En ese escenario, los países BRICS+ comenzaron a delinear una estrategia común para fortalecer la producción de alimentos y reducir la vulnerabilidad de sus sistemas agroalimentarios.
El bloque ampliado reúne a Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia, además de países asociados. En conjunto concentran una parte significativa de la población mundial, enormes superficies agrícolas, recursos naturales estratégicos y una de las mayores capacidades de producción de alimentos del planeta. Por esa razón, cualquier cambio en sus políticas agrícolas tiene impacto directo sobre el comercio internacional y la seguridad alimentaria global.
El documento plantea que la agricultura ya no puede ser entendida únicamente como un sector productor de materias primas. La propuesta es avanzar hacia sistemas agroalimentarios integrados que combinen producción, nutrición, sostenibilidad ambiental, innovación tecnológica y desarrollo rural. El objetivo común es aumentar la producción de alimentos, mejorar los ingresos de los productores, generar empleo rural y proteger recursos como el suelo, el agua y la biodiversidad.
La visión también apunta a fortalecer la autonomía de los países miembros frente a un contexto internacional cada vez más inestable. La dependencia de fertilizantes, energía, logística o mercados externos quedó expuesta durante los últimos años por conflictos internacionales, interrupciones comerciales y fenómenos climáticos extremos que afectaron cadenas de suministro en distintos continentes.
India muestra su modelo como ejemplo para el resto del bloque
Dentro de la estrategia, India busca posicionarse como uno de los principales referentes agrícolas del grupo. Para la campaña 2025-2026, el país proyecta una producción récord de 376,56 millones de toneladas de granos, incluyendo 154,02 millones de toneladas de arroz, 120,66 millones de toneladas de trigo, 55,09 millones de toneladas de maíz y 17,58 millones de toneladas de mijo.
Además de ser el mayor productor mundial de leche, India se ubica entre los principales productores de legumbres, frutas, hortalizas, especias, algodón, caña de azúcar, pescado y huevos. El documento destaca que este crecimiento se logró bajo condiciones similares a las que enfrentan muchos países en desarrollo: explotaciones pequeñas, dependencia climática, limitaciones de recursos y alta presión demográfica.
El avance tecnológico ocupa un lugar central dentro de esa estrategia. India resaltó el desarrollo de las primeras variedades de arroz obtenidas mediante edición genética y la expansión de programas de mejoramiento en más de 40 cultivos. A esto se suma una red de investigación agrícola encabezada por el Consejo Indio de Investigación Agrícola (ICAR), responsable del desarrollo de variedades mejoradas, vacunas para ganado, tecnologías de adaptación climática, mecanización y plataformas digitales para productores.
Otro dato que el documento considera estratégico es la existencia de más de 7.000 startups vinculadas al agro y actividades relacionadas. Estas empresas trabajan en mecanización, agricultura de precisión, servicios climáticos, plataformas comerciales, inclusión financiera y gestión de cadenas de suministro, áreas que los BRICS+ consideran claves para el futuro de la producción.
Del comercio agrícola a la inteligencia artificial
Uno de los ejes de trabajo identificados por el bloque es la seguridad alimentaria. Aunque varios países lograron aumentar la producción durante las últimas décadas, persisten problemas vinculados a malnutrición, acceso a los alimentos y vulnerabilidad frente a aumentos de precios. Por ello se propone fortalecer la producción de cereales, legumbres, oleaginosas, frutas, hortalizas y alimentos enriquecidos nutricionalmente.
La adaptación al cambio climático aparece como otra prioridad. Los BRICS+ concentran algunas de las regiones agrícolas más expuestas a sequías, inundaciones, olas de calor, desertificación, salinización de suelos y escasez hídrica. Entre las medidas propuestas figuran sistemas de agricultura de conservación, agroforestería, riego eficiente, restauración de carbono en suelos, energías renovables aplicadas al agro y programas de adaptación para zonas secas y de secano.
El comercio también ocupa un lugar central. Aunque el bloque reúne a algunos de los mayores productores, consumidores, exportadores e importadores de alimentos del mundo, el documento sostiene que todavía existe un amplio margen para aumentar el intercambio entre sus miembros. Para ello plantea avanzar en estándares sanitarios comunes, sistemas de trazabilidad digital, certificaciones de calidad, infraestructura logística, almacenamiento y cadenas de frío.
La agenda tecnológica es posiblemente el aspecto más ambicioso. Los BRICS+ proponen ampliar la cooperación en inteligencia artificial, genómica, edición genética, sensores, drones, robótica, agricultura de precisión, monitoreo satelital y sistemas de gestión de riesgos basados en datos. La apuesta es que la próxima transformación agrícola no estará impulsada únicamente por más superficie o más insumos, sino por el uso masivo de tecnología aplicada a la producción y la toma de decisiones.
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