Resumen: Con más de 15 años de experiencia y un apiario de más de 300 colmenas, el productor Marcelo Luis Doubña sostiene que la apicultura puede convertirse en una alternativa para diversificar los ingresos de las chacras misioneras. Actualmente proyecta producir cerca de 10 mil kilos de miel por año y comercializa el producto a un valor que ronda entre los 7.000 y 8.000 pesos por kilo.

La actividad reúne alrededor de 1.500 productores y más de 20 mil colmenas en Misiones. Aunque la demanda continúa creciendo, muchos apicultores buscan avanzar hacia nuevos canales de comercialización mediante la habilitación de salas de extracción y el ingreso de la miel misionera a supermercados y otros mercados formales.


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Hace más de 15 años que Marcelo Luis Doubña trabaja en la apicultura. Lo que comenzó como una actividad complementaria en su chacra de Apóstoles terminó convirtiéndose en un emprendimiento con más de 300 colmenas y una producción anual cercana a los 10 mil kilos de miel. La experiencia, sostiene, le permitió llegar a una conclusión que hoy comparte con otros productores: la diversificación puede ser una salida para las economías regionales que atraviesan problemas de rentabilidad.

«La producción de Misiones tiene que diversificarse. Estamos pasando por un momento difícil con la yerba mate y hoy no hay una rentabilidad favorable«, afirmó durante la Fericoop realizada en Leandro N. Alem. Aunque mantiene tres hectáreas de yerba mate, asegura que fue la apicultura la que le permitió construir una actividad con mayor proyección económica. 

Para Doubña, una de las principales ventajas de la actividad es la relación entre la superficie utilizada y el volumen que puede generar. «En poca superficie uno puede tener varias colmenas y es mucho más rentable», aseguró. Actualmente comercializa el kilo de miel a unos 7.000 pesos y remarca que la actividad puede comenzar con una inversión mucho menor que otras producciones agropecuarias.

Junto a la piscicultura apicultura viene consolidándose dentro de Misiones. Actualmente trabajan alrededor de 1.500 productores con más de 20 mil colmenas distribuidas en distintos puntos de la provincia. El precio de la miel oscila entre los 7 mil y 8 mil pesos por kilo, según la zona y el canal de comercialización, mientras que las principales cuencas productivas se concentran en el centro y sur provincial.

Lejos de recomendar grandes inversiones iniciales, Doubña sostiene que el crecimiento debe ser progresivo. «Que empiece con cinco, con diez o con veinte colmenas y vaya sumando experiencia. Primero hay que aprender el manejo y después seguir creciendo«, explicó. Según indicó, incorporar demasiadas colmenas sin contar con lugares adecuados termina debilitando los apiarios y genera pérdidas de producción.

La ubicación también resulta determinante. Las abejas pueden recorrer hasta cinco kilómetros en busca de alimento, por lo que la biodiversidad y la baja utilización de agroquímicos son factores que inciden directamente sobre el rendimiento. «Siempre defiendo que tenemos muy buena biodiversidad en Misiones y eso hace valer más nuestra miel cuando llega al consumidor«, señaló.

Además del ingreso generado por la venta de miel, el productor considera que la actividad aporta un beneficio adicional para las chacras al favorecer la polinización de otras especies vegetales. Por eso entiende que la apicultura puede convivir con otras producciones sin reemplazarlas necesariamente, convirtiéndose en un complemento para mejorar el resultado económico del establecimiento.

En localidades como Comandante Andresito y 25 de Mayo ya funcionan algunas de las entidades más activas del sector, con salas de extracción habilitadas y marcas formalmente registradas para comercializar miel, un proceso que permitió agregar valor y ampliar las posibilidades comerciales de la producción provincial.

Después de consolidar la producción, el principal desafío pasa por acceder a nuevos mercados. Doubña comercializa actualmente su miel en ferias, mercados concentradores y mediante venta directa al consumidor, además de participar en actividades organizadas por Agricultura Familiar y otros organismos provinciales.

El objetivo ahora es ingresar a las góndolas de supermercados. Para lograrlo necesita completar la habilitación de una sala de extracción y obtener el correspondiente código de barras para sus envases. «La respuesta fue muy buena. Nos falta cumplir esos requisitos para poder entrar«, explicó.

El productor considera que la demanda existe y que el desafío pasa por completar el circuito comercial. «Hay mercado, hay consumidores. Lo que hay que hacer es cuidar el producto, garantizar una buena trazabilidad y que la gente sepa de dónde viene la miel para que vuelva a comprar», sostuvo.

Para Doubña, el crecimiento de la apicultura no depende solamente de producir más, sino de incorporar nuevos productores y generar canales comerciales estables. «Hay que buscarle el camino», resumió. En una provincia donde distintas actividades buscan alternativas para mejorar su rentabilidad, la miel empieza a ganar espacio como una producción complementaria que aprovecha uno de los principales recursos de Misiones: su biodiversidad.

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