Resumen: El Senasa confirmó un nuevo caso de influenza aviar en una granja de gallinas ponedoras en Alejo Ledesma, Córdoba, lo que eleva a tres los brotes detectados en establecimientos comerciales en el país. Los otros dos casos se habían registrado en Ranchos y Lobos, en la provincia de Buenos Aires.
El brote no afecta el consumo de pollo ni de huevos, pero complica al sector exportador. Desde la detección del primer foco, Argentina perdió su estatus sanitario y varios mercados internacionales cerraron sus importaciones de carne aviar, incluido China, el principal comprador del pollo argentino.
Para recuperar la condición de país libre de influenza aviar, Argentina deberá pasar al menos 28 días sin nuevos brotes en granjas comerciales.
Nota Completa
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El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó un nuevo brote de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en una granja de gallinas ponedoras en la localidad cordobesa de Alejo Ledesma. Se trata del tercer caso detectado en establecimientos comerciales del país y el primero registrado en la provincia de Córdoba.
Los dos brotes anteriores se habían detectado en Ranchos y Lobos, en la provincia de Buenos Aires. Tras la confirmación del nuevo foco, el organismo sanitario activó el Plan de Contingencia, que incluye la interdicción del establecimiento afectado y la creación de una Zona de Control Sanitario de 10 kilómetros alrededor del brote.
Dentro de esa zona se aplicarán restricciones de movimiento, refuerzo de las medidas de bioseguridad, monitoreo epidemiológico y rastrillajes sanitarios para evitar la propagación del virus. Además, Senasa supervisará el despoblamiento del establecimiento y la eliminación sanitaria de todas las aves afectadas, junto con tareas de limpieza y desinfección.
El organismo aclaró que la influenza aviar no se transmite a las personas por el consumo de carne o huevos, por lo que el hallazgo no afecta el abastecimiento del mercado interno. Sin embargo, el brote complica la situación del sector exportador, ya que prolonga los plazos para que Argentina recupere el estatus sanitario de país libre de la enfermedad.
Desde la detección del primer caso en Ranchos, Argentina perdió temporalmente su condición sanitaria y suspendió exportaciones de productos aviares a varios mercados, en especial de carne aviar fresca, cuyo comercio se encuentra restringido en alrededor de 40 destinos internacionales. Entre ellos se encuentra China, el principal importador del pollo argentino.
Aun así, el país logró sostener parte del comercio exterior: más de 35 países y bloques comerciales continúan aceptando productos aviares argentinos, aplicando criterios de zonificación o regionalización sanitaria. Esto permite que el 47% de los destinos internacionales permanezcan abiertos para exportaciones de carne, huevos y derivados avícolas.
Según datos de la Secretaría de Agricultura, las exportaciones de carne aviar en 2025 alcanzaron 169.000 toneladas por un valor de US$ 218 millones. Para recuperar el estatus sanitario ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), Argentina deberá pasar al menos 28 días sin nuevos brotes en granjas comerciales desde la finalización del sacrificio sanitario y las tareas de desinfección del último foco.
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